El Gobierno gasta 4.000 millones menos en prestaciones a costa del paro de larga duración

Prestaciones paro
El sistema va echando de forma implacable a parados del colchón de la prestación por desempleo. La cobertura para proteger a los que quedan sin trabajo ya solo llega al 57,07% de los desempleados registrados sin que nadie haya sido capaz de acelerar una solución al problema. Esta macabra fórmula de ir dejando pasar el tiempo le sirve al Ejecutivo de Mariano Rajoy para sus compromisos de déficit frente a Bruselas, permitiendo en lo que va de año que el gasto en prestaciones sea ya de 4.000 millones de euros menos que entre enero y septiembre de 2013.

La cifra es escalofriante pero mucho más si nos fijamos en el gasto en prestaciones entre enero y septiembre de 2009. En aquel ejercicio, se destinaron 23.286 millones de euros a prestaciones en los primeros nueve meses del año, es decir, 4.467 millones más que en 2014, cuando en aquel ejercicio el número de parados registrados era de 738.203 menos que ahora.

Sin duda el paro de larga duración es la causa principal de esta brusca caída en el coste de las prestaciones por desempleo pero no es la única. El Gobierno del Partido Popular rebajó además a mediados de 2012 la cuantía que se cobraba a partir del sexto mes, que pasó del 60% al 50% de la base reguladora del salario. El mismo presidente, Mariano Rajoy, se encargó de explicar la intención de semejante medida: “Incentivar la búsqueda activa de trabajo”. Ya saben, los españoles tenemos tanto apego a la inactividad que no hemos parado hasta dejar en el desempleo a un cuarto de la población activa.

Entre unas cosas y otras, la cuantía media bruta de la prestación contributiva ha seguido la siguiente evolución:

Septiembre 2012                            859,3€

Septiembre 2013                            828,0€

Septiembre 2014                            801,7€  

 

A pesar de la obviedad de las cifras, que prometen empeorar en el próximo ejercicio, el Gobierno no ha dudado en atribuir a su reforma laboral el ahorro que prevé en los Presupuestos Generales del Estado para las prestaciones de 2015.