España, el país en el que la crisis se ha cargado más sobre los pobres

Los datos son escalofriantes. En ningún país de la OCDE se ha cargado con más crudeza la crisis a la espalda del 10% de la población más pobre (la que menos ingresos recibe como rentas del trabajo y el capital) como en España. Incluso atendiendo a los países rescatados, el reparto del sacrificio entre la parte menos favorecida de la sociedad y las élites económicas ha sido más equitativo en el resto que en España. Así lo demuestra el informe de la OCDE sobre desigualdad y pobreza referido a 2011 que acaba de hacer público el organismo.

En España, mientras al 10% más pobre de la población le han caído los ingresos anuales un 12,9% entre 2007 y 2011, al 10% más rico la crisis les afectó en el mismo periodo con una caída del 1,4%. Si se atiende a las cifras de cada ejercicio de este dato (que incluye las rentas procedentes del trabajo y del capital), como recoge el informe de la OCDE, en el año 2009, en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria, a los más ricos de este país incluso les aumentaron los ingresos. El total de reducción de los ingresos anuales se sitúa en España en el 3,6%. No es el país en el que más se reduce la renta disponible anual. Por delante están Grecia (-8,3%), Islandia (-6,6%) e Irlanda (-5,6%), pero en ninguno de estos Estados, todos ellos duramente afectados por la crisis financiera y dos de ellos por el llamado “rescate”, han caído tanto los ingresos del 10% más pobre de la población.

 

El fenómeno de incremento de la desigualdad es mundial. La parte alta de la pirámide creó el problema y es la que menos sufre las consecuencias. En el total de los 33 países que incluye en la estadística la OCDE, la caída de los ingresos anuales del total de la sociedad fue del 0,53%. El 10% más pobre aportó a esa cifra una reducción de su renta disponible anual del 1,61% mientras que el 10% más rico veía reducirse sus ingresos un 0,78% en el mismo periodo. Llaman la atención excepciones como Portugal, por estar entre los países rescatados y, por tanto, con la economía dirigida desde los despachos de la troika. De los citados 33 países de los que se aportan datos, en 19 los ingresos de los más ricos tuvieron una evolución porcentual mejor durante la crisis que los más pobres.

Hay que tener en cuenta que las cifras se refieren a 2011, antes de que a los trabajadores españoles les asaltase desde el BOE la reforma laboral, que ha propiciado un mayor ajuste con cargo a los asalariados. Como explico con más detalle en Crisis S.A. El saqueo neoliberal, el terremoto económico que vivimos desde hace cerca de seis años se ha utilizado para oscilar aún más la balanza. La retribución de los asalariados en España, por ejemplo, ha perdido peso en la riqueza que se genera al año tanto que, de haberse mantenido el equilibrio previo, se habrían destinado a los trabajadores 30.000 millones de euros más.