Jenaro García no declaró ante el juez por el pufo de Gowex

(Incluye actualización)

El ya ex consejero delegado de Gowex, Jenaro García, no declaró ante el juez ayer domingo, a pesar de haberlo dado a entender en su cuenta de Twitter. Según han confirmado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, el ejecutivo que se ha hecho responsable del falseamiento de las cuentas de la compañía de servicios de Wifi y que está provocando un tsunami hoy en el Mercado Alternativo Bursátil, estuvo en el Juzgado de Instrucción Número 1, en  Plaza de Castilla, pero “no se le practicó diligencia alguna”. Sería en la Audiencia Nacional donde habrían finalmente admitido un escrito con la declaración de García, según fuentes de la propia Audiencia.

Sin embargo, aseguran estas fuentes, ni siquiera esa entrega modifica el hecho de que “el caso aún no está judicializado”. De momento es “un escrito que alguien presenta contando una serie de hechos” y ese escrito tiene que ir “a reparto”, es decir, decidirse qué juzgado lo trata e incluso “si será o no la Audiencia Nacional”.

Según El País, la confesión del ex consejero de Gowex cabe en un folio y no está claro que el delito tenga la entidad suficiente para ser tratado por la Audiencia. 

Jenaro García tuiteaba ayer lo siguiente:

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¿Crisis? El capital ya está creando la próxima burbuja

 

 el capital crea próxima burbuja

El Empire Estate Building de Nueva York (381 metros de altura) se inició en 1929, en el momento culminante de una burbuja que ligó para siempre la palabra crash (o crac, si se prefiere) con aquel fatídico año. El edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa (828 metros), situado en Dubai (Emiratos Árabes Unidos), fue inaugurado a principios de 2010, tan solo unos meses después de que el emirato encogiera el corazón del mundo financiero con la amenaza de suspensión de pagos de uno de los hólding estatales y tuviera que ser rescatado por Abu Dhabi. China, inmersa en una enorme burbuja inmobiliaria que ya veremos cómo termina, podría ser el próximo techo del mundo, si el sueño de Sky City (el edificio de más de 830 metros que quiere construir BSB en siete meses a base de piezas prefabricadas) recibe finalmente autorización.

Los cuatro edificios más altos de España, que se elevan en los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, fueron inaugurados entre finales de 2007 y finales de 2009, cuando reventaban los cimientos sobre los que se había levantado la economía de este país. Uno de ellos, el del agujero en la parte superior (no les digo más), es de Bankia, aunque se lo ha alquilado a Cepsa como vía para recuperar parte de los 815 millones de euros que pagó Caja Madrid a Repsol por la torre en julio de 2007. (¡Ay, Blesa, qué buenos Ratos jugando a los banqueros!)

El capital es una plaga que viaja libre por el mundo buscando su próxima víctima y la conquista de metros cuadrados ganados al cielo en los albores de las crisis curiosamente ha dejado unos cuantos recordatorios de desastres en el skyline del mundo. Hay otros muchos tipos de burbuja que no son inmobiliarias (estas, de hecho, suelen ir acompañadas de burbujas de acciones y de euforias psicológicas en la economía que, durante un tiempo, mejoran la coyuntura real incrementando el consumo) y otros muchos males que no son burbujas y que derivan del mismo problema: la falta de controles al capital.

“Finanzas Ponzi, cartas en cadena, burbujas, esquemas piramidales, finanzas y manías son términos que de algún modo se solapan y que sirven para designar patrones de comportamiento financiero no sostenibles, en el sentido de que los precios de los activos hoy en día no son consistentes con los precios de los activos en un futuro lejano”.

Los motivos pueden ser falsas expectativas creadas por la euforia general, que se contagia rápidamente de la creencia de que el valor de algo seguirá subiendo, como por simples fraudes o engaños en la información dada al mercado. Así lo explica Manías, pánicos y cracs, la obra a la que dedico hoy El domingo libro, un catálogo de enfermedades del capital que van desde los tulipanes de Holanda a las burbujas inmobiliarias de EEUU, Islandia o España, pasando por el escándalo de Enron, Worldcom, o el esquema piramidal de Bernard L. Madoff. El penúltimo capítulo podría llamarse Gowex. El último seguro que ya está escribiéndose.

Pese a las claras diferencias entre unos y otros casos, parece que es posible encontrar un denominador común en las manías del sistema económico imperante en el mundo: el crédito fácil y los productos más o menos sofisticados que han ido surgiendo para ampliar la capacidad de captar financiación. Mientras en España, en Grecia y Portugal los ciudadanos purgan los excesos del dinero barato venido de fuera que apostó a cebar sus economías, el capital ya está en otro punto del planeta engendrando nuevas burbujas.

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Cómo los impuestos que paga la gran empresa pasaron de ser el 12% al 5% de su resultado

 

impuestos empresariales

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, lleva tiempo empeñado en convencernos de que es un mito eso de que las grandes empresas eluden buena parte del pago de los impuestos que les corresponderían en función del beneficio que obtienen en este país. Lo mismo le da salir en el Senado diciendo que en 2013 han aumentado los impuestos pagados por las grandes empresas (claro, les aumentó el beneficio respecto a 2012); que presentar una reforma fiscal que les baja el tipo nominal del Impuesto de Sociedades junto a un cuadro en el que se dan los pagos a cuenta de las empresas en los últimos años, es decir, los anticipos, no la aportación final al Fisco tras las devoluciones. ¿Cómo podemos saber si Montoro dice la verdad cuando asegura que las grandes empresas han arrimado el hombro como nadie durante la crisis? 

En la Agencia Tributaria aseguran que lo mejor es examinar las memorias anuales que elabora este organismo. La última presentada es la de 2012, que se refiere a los datos fiscales de 2011 y ejercicios anteriores. También nos explican que en la memoria se distingue entre las cuentas e impuestos de los grupos consolidados, que aunque hay excepciones son en su mayoría grandes empresas; y las empresas que no pertenecen a grupos que, aunque también hay excepciones, son en su inmensa mayoría pymes.  Lo primero que se observa es que, entre 2007 y 2011 se produjo un derrumbamiento de la base imponible de los grupos consolidados. La base imponible es la parte del beneficio a la que se le aplican los impuestos. Si en 2007 equivalía al 56% del resultado, en 2011 se había quedado en el 20%. El resto del beneficio no paga impuestos, al menos en España. 

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