Transgénicos, fracking, privacidad: Guía pagada por Faes para la negociación ‘secreta’ con EEUU

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Mercado, mercado, mercado. Eso somos. Bocas que comen, cuerpos que se visten, bolsillos que pagan impuestos. Estados Unidos y Europa suman 700 millones de consumidores (el 12% de la población mundial), ambas áreas suponen unidas el 45% de la riqueza que se genera al año en el mundo, medida en términos de PIB, y el 44% de las importaciones mundiales de mercancías. La crisis, generada por las ansias de ganancia del capital, le quitó el barniz de mundo próspero a Occidente, cuyos gobernantes (y no me refiero a los gobiernos) no tardaron en buscar el modo de recuperar protagonismo frente a los países emergentes, que ahora son los ahorradores que prestan dinero al llamado mundo desarrollado, los colonizadores de las reservas de recursos naturales, y han dejado de ser sólo la fábrica para pasar a ser punteros en innovación. ¿Cómo hacer frente al monstruo que ellos mismos han alimentado? Desempolvando (en concreto lo hizo Obama a principios del año pasado) la vieja idea de tumbar las barreras normativas que impiden a las multinacionales campar realmente a sus anchas desde San Francisco a Bucarest.

Los pasos a seguir están recogidos en un libro cocinado en uno de los centros neurálgicos del pensamiento neoliberal en España: la Fundación Faes. El autor es Jaime García-Legaz, actual secretario de Estado de Comercio, y el prólogo lleva la firma de José María Aznar. Qué mejor ocasión que ver que los medios hacen sonar las alarmas con lo que se cuece de nuevo lejos de la capacidad de decisión de los ciudadanos (el Congreso rechazó en España que se votase el Tratado por referéndum como pedía Izquierda Unida); que gracias a iniciativas como Filtrala.org (concebidas por eldiario.es, la marea.com, Diagonal y Mongolia) nos abren una mirilla a una negociación que tanto va a influir en nuestro futuro, para adelantar la sección El domingo libro y dedicarla a esta publicación de principios de 2013 que recoge los objetivos finales de lo que se está negociando. Y así, además, el domingo libro de verdad.

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El día D y la alegría

almudena grandes

El domingo libro:

Inés y la alegría, Almudena Grandes

Cuando leí Los Miserables no pude evitar dibujar en un papel la estrategia triangular de la batalla de Waterloo que describe Victor Hugo en una de sus maravillosas digresiones. Cuando, entre mediados de 1990 y 1991, tuvo lugar la Guerra del Golfo de Bush padre, coleccioné los mapas que entregaba cada día el diario El Sol (no había fotos que recogiesen el avance de la Tormenta del Desierto), una iniciativa pionera en España que sirvió al citado diario no sólo para duplicar sus ventas durante el conflicto sino para ocupar un lugar en la historia de la prensa que ya dura mucho más de lo que duró el periódico. Me gusta jugar al Risk y hacerme fuerte en lo que sería Oceanía para asegurar refuerzos en cada ronda, pero también arriesgarme a romper al enemigo por el centro, empeñándome allí donde cree haber blindado su frontera. Y toda esta charla inicial es un perdón anticipado que pido a quien se ofenda si cree que juzgo el fetichismo de la guerra sobre el papel, tan propenso a la épica y a ver el dolor como algo salido de las fábricas de la Corporación Acme.

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La precarización del empleo o cómo pasar €30.000 millones de salarios a beneficios

empleo precarioLos trabajadores españoles tienen un roto en el bolsillo, un desgarro que se hicieron al tropezar con la reforma laboral de febrero de 2012. Cada vez que se echan mano, comprueban con impotencia que otro puñado de monedas se les ha ido por el agujero. Por un pacto con la empresa a cambio de no perder el empleo, por el descuelgue del empresario del convenio colectivo, por reducción de la jornada de forma unilateral y sin pasar por la autoridad administrativa o sencillamente porque los despidieron con 20 días por año trabajado y fueron sustituidos por alguien más barato. Las aristas que clavó el Partido Popular en el tejido laboral son muchas con la excusa de que, si fijaban normas que permitiesen bajar los salarios, de las fábricas españolas saldrían productos más baratos y capaces por ello de competir en el mercado internacional. Sin embargo, este pantalón que ha cosido el PP tiene doble fondo. La mayor parte del dinero que pierde el trabajador cae directo en el bolsillo del empresario, no se usa para abaratar productos ni servicios. Este trasvase de riqueza desde el salario a los beneficios, rondó en 2012 los 20.000 millones de euros y en 2013 se situaba ya cerca de 30.000 millones. Esta semana se ha conocido el dato de paro registrado de abril. Hay 111.916 personas menos registradas como desempleadas y ha aumentado en 198.320 el número de personas afiliadas a la Seguridad Social. Empleo precario, inestable que demuestra que la promesa de mejora era en realidad un chantaje. Por el camino se han perdido derechos tanto en estabilidad como en ingresos.

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