Gasto-en-prestaciones

Hay muchas formas de ahorrar en gasto público. Para cumplir con la doctrina de la austeridad, la más rápida es la tijera, esa que metieron hasta tocar el hueso en los gastos sociales. Hay otras más lentas pero no por ello menos efectivas. El tiempo se puede convertir en el aliado perfecto de la disminución del gasto. El desempleo de larga duración y el recorte por ley de las prestaciones a partir del séptimo mes han ido tejiendo la ecuación perfecta para echar un cable al Gobierno con las cifras de déficit. España ahorra con la pobreza, enhorabuena. En la primera mitad de 2014, el gasto en prestaciones por desempleo fue de 12.886 millones de euros, lo que supone un ahorro de 2.693 millones si se compara con el gasto en el mismo periodo de 2013. Es un 17,3% menos entre un año y otro. Un 18,8% menos si se compara con la primera mitad de 2012.

Las cifras están ya muy por debajo de las de 2009, cuando reventó definitivamente la burbuja inmobiliaria en la que España había basado su crecimiento económico. El gasto en prestaciones en la primera mitad de aquel año fue de 15.489 millones. Los parados registrados eran entonces 3.564.889 (dato de junio de 2009). ¿Cómo es posible que se gasten ahora casi 3.000 millones de euros menos, cuando el número de parados registrados en junio de este año fue de 4.449.701 personas?

Continue reading

hacendado

Parece que fue ayer cuando inauguraba la sección El domingo libro con Historia de un éxito: Mercadona, de Javier Alfonso (Conecta, 2014). Ya tenemos el visto bueno del consejo de ministros para que la norma que motivó aquel artículo, la que dará más poder a las empresas para decidir sobre el estado de salud de sus trabajadores, sea definitivamente aprobada por las Cortes Generales. Muy bien, Juan Roig, qué ojo tuviste al incluir en tu plantilla un centenar de médicos que son el primer filtro para asegurarse de que un trabajador está lo suficientemente enfermo. Y qué ojo ligar a tu grupo, entre proveedores de refrescos y cremas, una mutua que pueda decir mejor que el médico de la sanidad pública si tus empleados ya están en condiciones de volver al tajo. Y qué gran idea fusionarla con la de Santander, BBVA, Iberdrola y Unión Fenosa por eso tan excitante de las sinergias.

Vuelvo hoy a recomendar el libro de Alfonso y a destacar las informaciones que recoge sobre los empleados del gigante valenciano porque demuestran que las grandes empresas como Mercadona ya tenían poder suficiente para lograr que alguien aún convaleciente se reincorpore al puesto de trabajo. Roig, y quien dice Roig dice los empresarios, querían más. Fátima Báñez, la mujer dispuesta a lograr que nuestra vida laboral sea toda una aventura, se lo da.

Y eso no es todo. Además de que ahora los médicos contratados por los empresarios sean quienes digan si nos encontramos bien o mal, la ministra de Trabajo ha cumplido su promesa de abrir la puerta a que las mutuas se apunten a facturarnos servicios sanitarios con cargo al cajón de los impuestos. Con la nueva normativa, los centros de las mutuas podrán ser utilizados por los Servicios Públicos de Salud. Ya sabemos la cantidad de vías que se han abierto para derivar pacientes de la sanidad pública a la sanidad privada, usando incluso el servicio de cita telefónica para favorecer a esta última.

Continue reading